El cierre de Megaupload por parte del FBI reabre el enésimo debate sobre las descargas en Internet.

En las diferentes posturas que se defienden (y que encuentran en los comentarios de los internautas su expresión más alterada por las emociones) se encuentran gradaciones de todo tipo, que pueden generar cierta confusión, pero que yo encuentro plurales y necesarias, ya que estamos ayudando entre todos a la evolución de un paradigma. Y eso, queridos fantasmas, viene sin libro de instrucciones.
Por lo pronto, huyo de los extremismos. No estoy de acuerdo con el “todo gratis”. Porque ese “todo gratis” es el que ha conducido al cierre del diario Público; porque vivimos en un mundo en el que nada es gratis. Porque, de solicitar cultura gratuita, ¿por qué no pedir servicios sanitarios gratis, comida gratuita, vivienda libre de hipotecas? Pero, claro –y reconozco que este es un argumento muy demagógico-, nadie se levanta a las cinco de la mañana a hornear pan por amor al arte.
Tampoco estoy de acuerdo con la censura que los grandes empresarios de la antigua industria musical, cinematográfica o editorial puedan ejercer sobre ciertas páginas de descarga. Me parece una medida un tanto inútil: cerrarán una pero, al cabo de un mes, otra habrá surgido de manera parecida, con distinto nombre, pero igual objetivo. Nadie puede quitar el derecho a prestar un libro, un disco, una peli, a un amigo.
¿Hacia dónde caminamos? Veo un futuro con tantas posibilidades como posturas ante esta situación, y seguramente sea la convivencia entre todas ellas lo que conduzca a una solución por consenso mayoritario. Dos cosas tengo muy claras: la industria del ocio ha de cambiar su mecanismo (estrenos on-line a bajo precio, streaming, lanzamiento de los soportes simultáneamente) y, por otro lado, el internauta ha de aprender a pagar por su entretenimiento (que es el trabajo de otros) igual que paga por el trabajo del panadero. ¿Será el fin de los intermediarios? ¿Serán los creadores solo vocacionales, y no profesionales, porque no puedan vivir de lo que escriben/componen/ruedan? ¿Qué opináis?
Veremos, mis fantasmas.