¿Meme?

El meme me parece un terrible ejercicio de egocentrismo pornográfico. Lo odio tanto como los power point de gatitos abrazados y paisajes suizos, llenos de virus. Pero, lo que son las cosas, viniendo de quien viene, se ilumina como una propuesta de autoconocimiento. Así que copio y pego valentías.

  • Nombre:  Daniel Figuero
  • Formación y en qué trabajas hoy en día: Licenciado en Psicología. Doy clases de maquillaje, escribo (últimamente solo en este blog).
  • Cuando era pequeño quería ser… heterosexual.
  • Un recuerdo feliz de mi infancia: Mi yayo haciéndonos rabiar a mis primos y a mí con su brocha llena de espuma de afeitar, cuando despertábamos en la estación.
  • Una palabra: Calentito.
  • Una canción: Miles. Por acompañarme años, The Mystic’s Dream.
  • Una emoción: Tranquilidad, si se considera como tal.
  • Un sabor: Higo.
  • Sueño con… un verdadero cambio de paradigma. 

¿Algún fantasma se anima? Un abrazo.

Biblioteca Nacional

Mario Crespo me parece un buen tipo. No es amigo mío, pero las presentaciones de libros (suyos o ajenos) que idea me parecen simpáticas. En la de este, se habló de confundir al lector, de llevarle al terreno alucinado de un documentalista en crisis. En este sentido, la novela está muy conseguida. También logra reflejar  perfectamente la rutina del trabajador público sobrecualificado, y da a entender, no sin cierta ironía, que la salida a esta monotonía es únicamente la locura.

Se comentó también, en la presentación, los términos de la tan renombrada autoficción. Lo cierto es que estoy hasta las narices de la autoficción. Parece que para ser buen escritor hoy es imprescindible hacer autoficción, meter referencias al mundillo de la red, y dejar claro que admiras a Don DeLillo, Vila-Matas y David Foster Wallace. Por no hablar de los amiguetes autodenominados underground. Me hace mucha gracia que la gente titule sus propios grupos como si se creyeran la generación del 27. ¿Qué escritor, desde Rimbaud y Verlaine, no es underground? ¿Antonio Gala, Carmen Posadas? No, porque no hablan de Foster Wallace, aunque vendan ejemplares a manos llenas. Harto estoy, repito, de la autoficción. Porque en realidad, todo escrito es autoficción. Pero eso no es culpa de Mario Crespo.

Lo que sí es culpa de Mario Crespo es resultar predecible “Llega a casa más tarde de lo habitual, come los macarrones a la boloñesa que le ha preparado María, se pone a leer y se queda dormido“, reutilizar artículos de periódico en el blog, del blog a la novela, ser redundante “La casa está desordenada y sucia. Cada día se preocupa menos por el hogar” (pg 92). Gracias a Biblioteca Nacional, también entiendo porque no hay muchos libros sobre cajeras de supermercado, empleados de mantenimiento, amas de casa o documentalistas “El fin de semana le sirve a Pablo para dormir, ver la tele, poner dos lavadoras, limpiar la casa e ir a comprar al centro comercial con María” (pg 95). Trepidante. En su favor, decir que refleja muy bien esa crisis rutinaria de los treinta. Pero no es un libro que me haya enganchado. ¿Significa esto que no daré otra oportunidad a Mario? Ni mucho menos. Buscaré con ahínco la señalada e inencontrable LS6. Porque Mario Crespo me sigue pareciendo un buen tipo.

Un abrazo, mis fantasmas.

Mario Crespo (dcha) en la presentación madrileña de Biblioteca Nacional

Viral

Adoro al publicista de Loewe.

Porque ha sido capaz de conseguir tanto…

…con tan poco.

Mientras, en los despachos ministeriales, se preguntan si debemos pedir un rescate económico.

Nos hace falta un rescate, sí. Pero no sé si económico. Gracias a Filósofa Frívolalo mejor de España son los obreros que votan al PP” y a Los Más Loewe. Y a Luis Venegas, claro.

Un abrazo, mis fantasmas.

El eterno retorno

Decía Wilde que “La vida imita al arte mucho más que el arte imita a la vida“. Siguiendo esa máxima, no es extraño que entre los estudiantes sobresalientes y empollonzuelos…

…nos sigamos riendo del freakie, sus expresiones y su inteligencia racional.

Y tampoco resulta infrecuente…

…encontrarnos admirando y odiando a partes iguales las truculentas vidas de los jóvenes adinerados, ricachones, pijos.

Y luego dicen que los arquetipos son generalizaciones. Un abrazo, mis fantasmas.

Invitación a una fiesta de fantasmas

¿Os apetece lectura para el fin de semana? Ante el desembarco en masa de los lectores electrónicos, os ofrezco un aperitivo gratuito para que podáis disfrutar en vuestras pantallas, queridos fantasmas. Se trata de “Invitación a una Fiesta de Fantasmas“, un pequeño libro virtual en el que podréis encontrar tres de los relatos previamente publicados en Fiesta de Fantasmas (Bubok, 2009) y otros cinco microrrelatos. De estos últimos, tres son inéditos y los otros dos, “Comienza el turno” y “Cable rojo” han aparecido por la red.

Sé que para los que visitáis esta casa habitualmente no resulta muy novedoso, pero también pienso que puede ser un buen regalo: ¿Acaso no se cuelgan vídeos en los muros virtuales cuando el perfil cumple años? Pues ahora, si os apetece, podéis regalar un libro, o su versión ePub para eReaders, que también se encuentra disponible.

Os dejo el enlace, totalmente gratuito, legal, no tengáis miedo, que el FBI no os va a detener, aquí, en Bubok.

Un abrazo, mis fantasmas.

Invisibles: 2ª temporada

Resulta esperanzador comprobar como los años de trabajo detrás de un proyecto comienzan a tener su recompensa, y si, como es mi caso, se ha tenido la oportunidad de seguir de cerca los esfuerzos, esa esperanza viene acompañada de una inmensa alegría.

 

Os hablo, queridos fantasmas, de la webserie Invisibles, que esta semana aparece en Overlay Magazine (pg. 92) y que la semana anterior apareció en el programa Cámara Abierta de RTVE. Además, la presentación fue todo un éxito y el número de visitas a su web cada día está creciendo más. Una prueba de que el tesón y la valentía, y por qué no, cierta obsesión con una idea, consiguen llegar a la gente. En este caso, de manera gratuita. Cuando las distribuidoras se pongan las pilas y habiliten una manera de acceder a contenidos de pago online, tal vez sea de otra.

Haceros invisibles. Un abrazo, mis fantasmas.