Que Dior te guarde en su gloria.
Si hace unos días me regodeaba en un divertidísimo post en La invasión de las Ultracerdas, hoy me entero, triste casualidad, del reciente fallecimiento de Eiko Ishioka, debido a un cáncer de páncreas (ay).
Eiko fue la creadora del indomable vestuario de “Drácula” de Francis Ford Coppola, que en 1992 le dio el Oscar. Su trabajo en el cine era muestra de una creatividad desbordante, y su sintonía con el director Tarsem Singh se tradujo en cuatro películas: “La Celda“, “The Fall: El Sueño de Alejandría“, la reciente “Immortals” y “Mirror, Mirror“, con Julia Roberts como madrastra. Eiko también trabajó a las órdenes de Ray Loriga en “Teresa, El Cuerpo de Cristo“, una película que, si no habéis visto, fantasmas, os recomiendo. Su cuidado estético (hay auténticas obras de arte en ciertos planos, literalmente) es minucioso, algo que conducía inevitablemente a esta diseñadora.
Un abrazo, mis fantasmas.


Yo también me di un tremendo disgusto cuando me enteré. Ni siquiera sabía lo de su cáncer. Qué injusta es la vida…